LOS PLACERES Y LOS DÍAS -"Asturias"-Francisco Umbral-
"El Mundo" diciembre de 1991

Asturias en la niebla su historia, Asturias en el humo de su tiempo. Litografía asturiana repetida, la confusión de guardias y mineros, esa querella eterna, carbonera, arqueológica y carbón, sangre y pasado.
  Mieres nombre de miel y de mujeres, Mieres hendida ayer por el Estado, la barricada negra de la mina, el futuro de Hunosa, la injusticia. Unos seis mil mineros a la calle, unas doce mil manos
silicosas. Huelga en la profundidad, bajo la tierra, hasta el corazón mismo del planeta perfora el hacha de oro de los ricos; allá, a trescientos metros bajo el hombre, sindicatos y obreros, navidades. Las navidades negras, asturianas, la represión de Franco, el treinta y cuatro. Eso es lo ahora vuelve, crudamente el tiempo es circular para el dinero. Los mineros de Mieres, golpeados, la manzana de Mieres, ultrajada. Era la cuenca revolucionaria, hoy es la cuenca seca de los probes, rifles contra garrotas, vieja Asturias. La verbena de cohetes, minería, contra el galope loco del Estado. Y los hombres de boína y pañuelo, los asturianos de genealogía, allá en la nacional seiscientos treinta, Madrid envía fusiles con hocico. Hay ya como un pasado litográfico sobre el que luchan los asturianos, hay ya como una historia de banderas bajo las cien familias y sus paisanos. Decían que era un gobierno socialista, llegado el tiempo de los trabajadores, pero hoy ha ardido Mieres, manzanar, y el carbón retrocede a la prehistoria.
  Asturias ese sueño de la lluvia; Asturias, ese tópico tan triste; Asturias ese parto de los montes. Las cuevas de Altamira del trabajo están aquí en Asturias, bajo la tierra, bisontes del carbón, profundos búfalos, la difícil cultura de lo negro. Ahora han golpeado Mieres, la más dulce pavía del animado bosque de lo astur, ahora han golpeado Mieres, flor de fruta con raíces de sangre de lo mineros. Aquí está Navidad, las navidades, esta es la moraleja de la fiesta, la nieve dura en sombra del carbón bajo la falsa nieve de los crismas. Ministerios de tinta y represión vuelven a enviar a Asturias, como siempre, sus ejércitos, armas y escuadrones, que el Poder no dialoga con los pobres sin el trámite previo de la fuerza y la elocuencia muda de un revolver es el gran argumento de los jefes.<<Ya no hay lucha en las clases, que antigualla >>, dicen l liberales de entretiempo, << ya no hay luchas de clases, qué bobada >>, dicen la juventudes criptonitas. Tiene razón, en fin, cuando lo dicen, éste no es tiempo ya de ideologías, sino el maduro tiempo de los golpes, y la lucha social está en la calle. Con las fotos de Prensa, como laminas, se ilustra nuestra prosa y en este día, la navidad violenta y asturiana, la lucha sindical, el paro obrero. No hay otro villancico que la guerra y el portal de Belén está muy hondo; los reyes magos de la minería han descendido de ese Portal telúrico con sus cascos de luz y amarillo a visitar en la antropología el Mesías que ha venido y nunca llega. La gruta del carbón, Portal de cielo, pidiendo paz al hombre en las alturas y gloria, aquí en la tierra, a los hombres de buena voluntad. Noche de paz violenta del carbón.
   Asturias de lamina y de la idea. Mieres como inventada por el humo. Minero mineral, coge tu pala, minero mineral, coge tu pico, picador de la mina, sal al cielo donde los tronos y dominaciones que ha mandado Madrid contra tu sidra acordonan el tiempo de los hombres, matan la navidad de los parados. Mieres de canto y dulce y de cinabrio, metalúrgica Mieres, medicinal racimo de ciudad, ferruginosa Mieres m, por ti escribo desde un Madrid ministerial de piedra, por ti digo hoy mi prosa endecasílaba, por el Belén profundo que tú eres, por los nuevos romanos que te pisan, por el bable, el honor, La Nicolasa. Pompeya del trabajo, inscrita en Mieres, cuanto tropel ayer sobre tu sangre. y los ángeles cantando están.